Narcotráfico internacional

Compra de 25 bolsos expuso a banda que intentó traficar 500 kilos de cocaína

Prefectura Naval Argentina exhibe parte de los elementos secuestrados durante los operativos contra una organización acusada de tráfico internacional de cocaína.

Una investigación de la Justicia Federal argentina permitió desarticular una organización acusada de intentar enviar casi media tonelada de cocaína hacia el exterior a través del río Paraná. Una de las principales pistas surgió de la compra de 25 bolsos impermeables realizada por uno de los investigados en 2025.

La jueza federal de Garantías de Bahía Blanca, María Gabriela Marrón, dispuso la prisión preventiva por 180 días para cinco personas detenidas durante operativos realizados entre el 8 y el 9 de agosto en la zona de San Nicolás y otros puntos de la provincia de Buenos Aires.

Los detenidos fueron identificados como Sebastián Di Seri, Damián Leyria, Antonio Straccia, Jorge Ayala y Jorge Miño. Los fiscales federales Diego Iglesias y Patricia Cisnero los acusaron de integrar una organización dedicada al tráfico internacional de estupefacientes y de intentar introducir droga en buques de gran porte con destino internacional.

La investigación comenzó con 35 kilos de cocaína

La causa se inició en enero de 2026, después de que un grupo de guardavidas encontrara un bolso impermeable en la costa de Monte Hermoso, en inmediaciones del Camping Americano, dentro de la Reserva Natural Pehuén Co-Monte Hermoso.

El recipiente contenía ladrillos de cocaína que, tras los peritajes, alcanzaron un peso aproximado de 35 kilos y una pureza superior al 70%. Las características del bolso llevaron a los investigadores a considerar que la droga podía haber sido trasladada en una embarcación menor para introducirla posteriormente en un buque de gran porte.

La Fiscalía vinculó esta modalidad con el denominado rip-off o contaminación de carga, una maniobra que consiste en acercar una embarcación pequeña a un buque para colocar droga en su interior, presuntamente con apoyo de algún integrante de la tripulación.

La compra de los bolsos se convirtió en una pista

El seguimiento de la investigación permitió establecer que el bolso encontrado en Monte Hermoso presentaba características similares a un modelo comercializado por internet. Los investigadores detectaron que el 18 de marzo de 2025 Sebastián Di Seri había comprado 25 bolsos estancos con capacidad de 80 litros a través de Mercado Libre.

La pesquisa también identificó otras compras y elementos relacionados con actividades náuticas, entre ellos equipos de comunicación y localización satelital, un motor eléctrico, una envasadora al vacío, un malacate, una balanza y elementos de seguridad naval.

Según la investigación, Di Seri no registraba vínculos conocidos con actividades náuticas. El análisis de comunicaciones, movimientos y registros de geolocalización permitió posteriormente establecer conexiones con los demás acusados y seguir sus desplazamientos hacia distintos puntos de la costa del río Paraná.

La operación en el río Paraná

Durante las semanas previas a los operativos, los investigadores detectaron movimientos que consideraron compatibles con la preparación de una nueva maniobra para contaminar un buque. El 7 de agosto observaron desplazamientos entre Ramallo y distintos sectores de la costa del Paraná.

En una de las vigilancias, tres hombres fueron observados acoplando un tráiler a una camioneta Ford Ranger. Sobre el remolque se encontraba una embarcación semirrígida denominada Gran Brack.

Ante la sospecha de que la operación estaba próxima a concretarse, el 8 de agosto se ordenó interceptar la embarcación. La lancha fue localizada alrededor de las 22:30 en el kilómetro 351 del río Paraná, en jurisdicción de San Nicolás.

A bordo estaban Damián Leyria, Antonio Straccia, Jorge Ayala y Jorge Miño. Los agentes encontraron siete bolsos estancos similares al utilizado en Monte Hermoso. Cada uno contenía alrededor de 35 paquetes y las pruebas de campo dieron resultado positivo para clorhidrato de cocaína.

El peso aproximado de la droga encontrada en la embarcación alcanzó los 232 kilos.

Allanamientos permitieron hallar otros 267 kilos

Tras la interceptación de la lancha, la Justicia autorizó cinco allanamientos que fueron ejecutados el 9 de agosto por personal de la Prefectura Naval Argentina.

En un domicilio de Ramallo vinculado con Jorge Ayala, los investigadores encontraron en un garaje otros ocho bolsos estancos de 80 litros con características similares a los utilizados en la operación. En su interior había ladrillos de cocaína con un peso aproximado de 267 kilos.

La droga secuestrada en la embarcación y en el inmueble sumó 499 kilos, una cantidad cercana a media tonelada.

Los restantes procedimientos se realizaron en una cabaña del complejo Recreo de Cabañas Costa de Ramallo, un inmueble de la calle Buenos Aires de esa localidad, el domicilio de Leyria en La Reja, partido de Moreno, y la vivienda de Straccia en Bernal Oeste.

Durante los allanamientos también fueron incautados teléfonos celulares, dispositivos electrónicos, documentación, anotaciones, equipos de navegación y localización, un GPS, un visor nocturno, un motor eléctrico y otros elementos considerados relevantes para la investigación.

La droga podía alcanzar millones de dólares

La Fiscalía estimó que los 499 kilos de cocaína tendrían un valor de al menos 2,5 millones de dólares en una zona portuaria de la provincia de Buenos Aires. Si el cargamento lograba llegar a Europa, su valor podría ascender a unos 16 millones de dólares, mientras que en otros mercados más lejanos podría alcanzar los 45 millones de dólares.

La investigación también estableció antecedentes penales de dos de los imputados. Damián Leyria había recibido una condena de 16 años de prisión y durante el cumplimiento de esa pena incumplió las condiciones de sus salidas transitorias y permaneció prófugo durante un año.

Antonio Straccia, por su parte, registra una condena de dos años y dos meses de prisión por tenencia ilegal de arma de guerra. De acuerdo con la Fiscalía, una nueva condena en este proceso podría derivar en su declaración como reincidente.