Medio ambiente

Advierten riesgo de contaminación con mercurio en dos cuencas

Riesgo de contaminación con mercurio en las cuencas del San Juan del Oro y el Pilcomayo

Ambientalistas advirtieron sobre el riesgo de contaminación con mercurio en las cuencas de los ríos San Juan del Oro y Pilcomayo, debido al avance de la explotación aurífera y al uso de este metal para recuperar el oro. Gonzalo Mondaca, especialista en la materia, señaló que la situación requiere atención ante la falta de controles suficientes en Bolivia.

Mondaca explicó que la actividad aurífera tiene una importancia económica significativa y probablemente continúe creciendo, pero cuestionó que su desarrollo en Bolivia esté ligado al uso de mercurio. “Lamentablemente Bolivia no cumple el Convenio de Minamata, que hemos ratificado como país, y no tenemos controles eficientes para la entrada de mercurio, su uso y luego su recuperación”, afirmó, según un reporte de Plus TLT.

El especialista detalló que, una vez utilizado, el mercurio puede liberarse al medio ambiente. Al tratarse de un metal volátil, puede movilizarse por el aire y depositarse principalmente en los sedimentos. Allí, los microorganismos pueden transformarlo en metilmercurio, una forma que ingresa con mayor facilidad a los organismos vivos.

El proceso puede comenzar en peces pequeños y crustáceos que habitan en el fondo de los ríos, para luego avanzar hacia peces carnívoros de mayor tamaño. Estos últimos forman parte del consumo habitual de algunas poblaciones, lo que permite que el mercurio llegue finalmente a las personas y afecte distintos órganos del cuerpo, con posibles daños en la calidad de vida.

Mondaca mencionó como ejemplo a comunidades indígenas de la cuenca baja del río Beni, donde, según señaló, se han detectado niveles elevados de mercurio. Citó particularmente a los Weenhayek, cuya alimentación está estrechamente vinculada al consumo de peces del río. Respecto a Tarija, indicó que el uso del metal se intensifica por la búsqueda y explotación de yacimientos de oro, especialmente en la cuenca del río San Juan del Oro, donde estarían comenzando a explotarse algunos depósitos. “Como el valor es alto, entonces las inversiones se justifican. Pero lamentablemente no hay controles suficientes”, sostuvo.

El entrevistado recordó que la cuenca del Pilcomayo ya presenta problemas asociados con la presencia de cadmio, plomo, estaño y zinc en el agua. Consideró que la incorporación del mercurio representa un problema adicional para la salud humana y los ecosistemas. También señaló que Bolivia se encuentra entre los países que más mercurio importan en el mundo y atribuyó esa situación a la falta de controles y a la ausencia de un plan de acción nacional sobre el metal, pese a la ratificación del Convenio de Minamata.