Llegada del sábalo al Pilcomayo genera expectativa en el pueblo Weenhayek, con llamado a una pesca sostenible en 2026
La posible llegada de los primeros cardúmenes de sábalo al Río Pilcomayo ha despertado expectativa en el pueblo indígena Weenhayek, que se prepara para encarar la temporada de pesca 2026 en un contexto marcado por la necesidad de corregir prácticas del pasado y garantizar la sostenibilidad del recurso.
El capitán grande del pueblo Weenhayek, Francisco Pérez Nazario, informó que en los próximos días podrían iniciarse reuniones de coordinación con las comercializadoras, con el objetivo de organizar de manera anticipada la actividad pesquera. “A partir de la otra semana ya quizás se va a convocar a reuniones, porque también tienen que participar las comercializadoras”, señaló.
Sin embargo, la autoridad aclaró que aún no existe una confirmación oficial sobre la presencia del pescado en la zona de Villa Montes. Los reportes actuales provienen principalmente de redes sociales y grupos de mensajería. “Hasta el momento nos estamos dedicando más a temas organizativos, pero ya hay comentarios y fotografías que circulan en grupos de WhatsApp”, explicó, subrayando que la información sigue siendo preliminar.
De acuerdo con los reportes, los cardúmenes habrían sido avistados en cercanías de Misión La Paz, antes de que se registren incrementos en el caudal del río. En ese sentido, Pérez Nazario indicó que el comportamiento hidrológico será determinante para la llegada del sábalo a territorio boliviano. “Si el río sigue aumentando, puede frenar su avance; cuando merma, vuelve a empujar. Estimamos que, a más tardar, podría estar por aquí en abril”, sostuvo.
Lecciones del 2025: hacia una pesca responsable
Más allá de la expectativa económica que genera la temporada, este año surge con un llamado claro a evitar los excesos registrados en 2025, cuando se evidenciaron malas prácticas de pesca, sobreexplotación y débil control en algunos sectores del río.
Autoridades indígenas y actores locales coinciden en que la sostenibilidad del sábalo —especie clave para la seguridad alimentaria y la economía del pueblo Weenhayek— depende de una gestión más responsable. Esto implica respetar vedas, controlar tamaños de captura, evitar métodos depredadores y fortalecer la coordinación entre comunidades, comercializadores e instituciones.
El desafío para la temporada 2026 no solo será aprovechar la llegada del recurso, sino también garantizar su permanencia en el tiempo. En ese marco, se anticipa que las reuniones previas a la zafra pesquera incorporarán criterios ambientales y de autorregulación comunitaria, buscando equilibrar la actividad económica con la conservación del ecosistema del Pilcomayo.
La llegada del sábalo, más que un evento productivo, se perfila así como una oportunidad para replantear el modelo de aprovechamiento del río, con una visión de sostenibilidad que beneficie tanto a las actuales como a las futuras generaciones del pueblo Weenhayek.