Fiebre amarilla en Santa Cruz: suben a tres los fallecidos y hay una niña en estado crítico
Las autoridades sanitarias confirmaron el aumento a tres fallecidos por fiebre amarilla en el departamento de Santa Cruz, en medio de un brote que mantiene en alerta a las instituciones de salud.
Las nuevas víctimas son una mujer de 26 años y un hombre de 51, cuyos casos fueron identificados durante la investigación epidemiológica en el municipio de Gutiérrez, en la provincia Cordillera.
Estos decesos se suman al fallecimiento reciente de un joven de 20 años, lo que confirma la expansión del brote en la región.
Casos detectados y situación crítica
Además de los fallecidos, se reportaron varios casos positivos, entre ellos dos niños de 9 y 7 años. También se confirmó que una niña se encuentra en estado grave, tras ser trasladada a un hospital con hemorragia severa.
Durante la búsqueda activa de casos, se identificó además a un adolescente de 13 años con síntomas compatibles, por lo que se realizan estudios de laboratorio para confirmar el diagnóstico.
Investigación del brote y control sanitario
El Servicio Departamental de Salud (Sedes) mantiene operativos de vigilancia epidemiológica y trabaja en la identificación del vector transmisor.
Entre los posibles responsables están el mosquito Aedes aegypti, asociado a zonas urbanas, y el género Haemagogus, vinculado a la transmisión en áreas rurales o selváticas.
Las brigadas de salud intensificaron las acciones de control, incluyendo campañas de vacunación y eliminación de criaderos de mosquitos en comunidades afectadas.
Prevención y vacunación
Las autoridades recordaron que no existe un tratamiento específico para la fiebre amarilla, por lo que la atención médica se basa en medidas de soporte.
La vacunación es la principal herramienta de prevención y está disponible de forma gratuita en centros de salud. En el esquema regular, la dosis se aplica a niños de entre 12 y 23 meses, aunque también es obligatoria para viajeros a zonas de riesgo.
En la provincia Cordillera, más de 500 personas ya fueron inmunizadas como parte de las acciones de contención.
Riesgo y letalidad
La fiebre amarilla es una enfermedad endémica en regiones tropicales de América del Sur y África, con una alta tasa de mortalidad en casos graves, que puede alcanzar entre el 50% y 60%.
Ante este escenario, las autoridades instan a la población a vacunarse y adoptar medidas preventivas para evitar la propagación del virus.