El Angosto de Villa Montes: Tarija exige prioridad nacional para una obra estratégica

El Angosto de Villa Montes: Tarija exige prioridad nacional para una obra estratégica

Tras casi un siglo de funcionamiento, el tramo de El Angosto de Villa Montes vuelve al centro de la agenda pública. El sector del transporte y diversas instituciones de Tarija demandan que el proyecto sea declarado prioridad nacional, al considerarlo una intervención estratégica y largamente postergada para el desarrollo departamental.

La iniciativa, impulsada por la Administración Boliviana de Carreteras en coordinación con el Fondo para el Desarrollo y la Cooperación (EDCF) de Corea del Sur y el Ministerio de Obras Públicas, contempla un nuevo trazo de 10,5 kilómetros con la construcción de cuatro túneles y cinco viaductos, con una inversión estimada en 160 millones de dólares.

El objetivo es reemplazar una vía abierta en 1928, antes de la Guerra del Chaco, que bordea estrechos despeñaderos sobre el río Pilcomayo y que durante décadas ha representado un cuello de botella para el transporte y el comercio regional. Ubicado a 10 kilómetros de Villa Montes, el tramo es vulnerable a derrumbes y deslizamientos, lo que pone en riesgo permanente a los usuarios, especialmente en temporada de lluvias.

La Federación del Autotransporte 15 de Abril respalda el diseño técnico propuesto, al considerarlo la alternativa más segura y viable. El sector sostiene que la obra constituye una deuda histórica con Tarija y exige una ley que declare su ejecución como prioridad nacional, con el fin de garantizar financiamiento y evitar retrasos administrativos o políticos. La demanda es concreta: una ruta digna que conecte de manera segura la capital chapaca con el Chaco y consolide la integración regional.

Desde una visión estratégica, el especialista en desarrollo y gobernanza Amilcar Taboada señala que el proyecto trasciende la infraestructura vial. Afirma que fortalecerá la conectividad entre Tarija, el Chaco, Santa Cruz y los mercados de Paraguay y Argentina; impulsará el turismo —incluyendo la ruta del Pilcomayo, la Ruta de la Guerra del Chaco y el enoturismo tarijeño—; posicionará al departamento como nodo logístico del Corredor Bioceánico y reducirá costos y tiempos de transporte, mejorando la competitividad productiva. Además, destaca que el uso de túneles y viaductos permitirá minimizar riesgos geológicos y aportar mayor resiliencia frente a fenómenos climáticos., sra la gran obra del presidente Rodrigo Paz.

La necesidad de la obra se agrava ante el deterioro persistente de la ruta al Chaco. Tramos como Canaletas–Entre Ríos y Entre Ríos–Palos Blancos presentan fallas estructurales y desgaste prematuro, mientras que proyectos como Isiri–La Central y Choere–Acheral no han logrado consolidar una conexión estable.

Para el transporte y amplios sectores tarijeños, El Angosto no puede esperar más. La obra representa la posibilidad de superar uno de los mayores obstáculos históricos para el desarrollo del departamento y de consolidar, de una vez por todas, una conexión segura y competitiva entre Tarija y el Chaco.

FUENTE: AGENCIAS