Día clave en Brasil: Jair Bolsonaro apuesta todo a una marcha, en medio de los temores por un golpe

Jair Bolsonaro llega a una ceremonia de izamiento de la bandera al Palacio Alvorada Eraldo Peres - AP

BRASILIA.- Envalentonados por la convocatoria del presidente, Jair Bolsonaro, para celebrar el Día de la Independencia y elevar su disputa con el Poder Judicial, seguidores del controvertido mandatario se despliegan en las calles de Brasilia y San Pablo para participar de la marcha que mantiene en alerta a Brasil.

Antes de salir a saludar a sus partidarios, Bolsonaro afirmó en una declaración por Facebook que hoy es “el día del pueblo y el pueblo dirá adónde el Gobierno deba ir”.

“Nuestro país no puede seguir rehén de una o dos personas. O vuelven al eje o serán ignoradas de la vida de la política. Yo seguiré dentro de las cuatro líneas de la Constitución pero no admito que otras personas violen la Constitución”, dijo en referencia al juez Alexandre de Moraes, del Supremo Tribunal Federal, que lo investiga por actos antidemocráticos. ”Ahora quiero ser apenas el vocero del pueblo”, afirmo el mandatario en un video en el interior del Palacio de la Alvorada, sede presidencial, al lado de un coro de niños y de activistas con remeras con la inscripción Bolsonaro 2022, con los cuales cantó el himno nacional.

El presidente dijo que a las 10.15 pretende iniciar un discurso en Brasilia y cerca de las 15.30 el de San Pablo, donde el oficialismo y empresarios aliados han convocado a manifestaciones contra la corte y las investigaciones contra los ultraderechistas en curso por violar el estado de derecho o practicar actos golpistas.

El despliegue comenzó a ser transmitido minutos atrás en la cuenta de Facebook del jefe de Estado, pero las movilizaciones habían iniciado anoche, cuando algunos manifestantes intentaron, con éxito, avanzar sobre un bloqueo policial en el centro de Brasilia para acceder a la Explanada de los Ministerios.

 

Eran activistas de ultraderecha encabezados por el diputado Eduardo Bolsonaro, hijo del Presidente, quien apareció en un video difundido por las redes sociales, en medio del gentío. El legislador del Partido Social Liberal había coordinado este fin de semana una convención de la Conferencia de Acción Política Conservadora, que reúne a grupos de ultraderecha de algunos países, en la que participó uno de los hijos del expresidente estadounidense Donald Trump.

Eduardo Bolsonaro estuvo en Washington durante el último enero, cuando simpatizantes de Trump invadieron el Capitolio, y la protesta de hoy parecería estar inspirada en aquel día.

Ayer, a bordo de camiones y otros vehículos, cientos de personas que ya se encontraban en la capital para participar de los actos de este martes “rompieron barreras de contención” e ingresaron por la avenida que conduce al Congreso y el Supremo Tribunal Federal (STF), que estaba cerrada al tránsito como medida de seguridad, según la policía del Distrito Federal.

“¡Acabamos de invadir! La policía no pudo contener al pueblo! Y mañana vamos a invadir el STF”, gritaba uno de los manifestantes, según un video difundido por las redes sociales.

 

Sin embargo, los manifestantes no lograron alcanzar su objetivo de rodear la sede del Supremo Tribunal Federal. La plaza permanecía cerrada por barreras y una línea de policía, dijo el departamento de seguridad de la ciudad.

El gobierno del Distrito Federal prevé un operativo con 5000 policías para proteger los edificios públicos y evitar desmanes este martes, teniendo en cuenta que grupos opositores también convocaron protestas.

 

Las caravanas de camiones y colectivos han llegado a la capital, Brasilia, y a la ciudad más grande del país, San Pablo, donde se anticipan las dos manifestaciones más grandes, y donde Bolsonaro realizará actos públicos.

Con su popularidad en caída, hace días Bolsonaro llama a movilizar su mayor manifestación callejera a nivel nacional hasta la fecha y demostrar fuerza luego de una serie de reveses, en especial a manos del Supremo Tribunal Federal. Pero su plan corre el riesgo de fracasar en caso de que la multitud no sea suficientemente grande o si ocurren actos violentos que sean percibidos como resultado de la influencia del mandatario.

“Temores de un golpe de Estado”

Bolsonaro afirmó en los últimos días que espera movilizaciones multitudinarias para enviar un “ultimátum” a los jueces de la Corte Suprema que abrieron varias investigaciones contra él y su entorno, entre otras cosas por difundir informaciones falsas.

A pesar de afirmar que el objetivo de las marchas es defender la “libertad”, muchos de los manifestantes que apoyan a Bolsonaro y que se organizaron mediante las redes sociales prevén enarbolar eslóganes en favor de ataques a las instituciones democráticas. Algunos incluso piden una “intervención militar” comandada por Bolsonaro.

A nivel internacional, más de 150 expresidentes y líderes de la izquierda firmaron una carta abierta criticando a Bolsonaro por alentar lo que llamaron una copia del asalto del 6 de enero al Capitolio de Estados Unidos.

Las manifestaciones están “avivando los temores de un golpe de estado en la tercera democracia más grande del mundo”, decía la carta.

Agencias AP, AFP, ANSA y Reuters