Villa Montes alerta por traslado
Villa Montes alerta por traslado de proyecto piscícola a los Yungas
El proyecto piscícola de Villa Montes enfrenta el riesgo de perder la totalidad de su maquinaria y sus laboratorios científicos, debido a un posible traslado hacia Palos Blancos, en la región de los Yungas.
La alerta fue emitida por la senadora por el Chaco, Rosalba Romero, quien explicó que la infraestructura física del complejo pertenece al Gobierno Autónomo Regional de Villa Montes, pero que el equipamiento podría ser retirado tras una reestructuración institucional basada en un nuevo enfoque nacional.
Actualmente, el centro cuenta con un solo profesional responsable de sus actividades. Ante esta situación, se convocó a las autoridades locales y a la población para hacer visible el problema y evitar el desmantelamiento de la unidad piscícola.
Como parte de las gestiones, se iniciaron medidas de presión y contactos con el Instituto Nacional de Innovación Agropecuaria y Forestal (INIAF). También se solicitó la participación directa de los asambleístas regionales para buscar una alternativa que permita conservar los equipos en el municipio.
Romero informó que para este miércoles está prevista una reunión considerada clave, en la que se espera obtener una respuesta favorable. Si el INIAF no puede asumir la administración operativa del centro, se analizará la participación de otras instituciones que garanticen la permanencia del equipamiento y de las investigaciones en Villa Montes.
Aunque el proyecto todavía no cumplió completamente su objetivo inicial de repoblar el río Pilcomayo con especies nativas, el complejo logró validar técnicamente la producción de camarón en Villa Montes. Ese avance científico aún no fue aprovechado comercialmente, debido a la falta de difusión y de socialización con los productores de la zona.
La senadora sostuvo que la ciudadanía y las instituciones deben coordinar acciones para proteger el patrimonio científico regional. Con la infraestructura física asegurada por el gobierno regional, el desafío es establecer condiciones de sostenibilidad que permitan producir y comercializar alevines, fortalecer la acuicultura local y avanzar en la recuperación del río Pilcomayo.