Tecnología y conservación
Videojuego boliviano pone al jugador en la piel del Tilcayo
Yerko Jiménez, estudiante de séptimo semestre de Ingeniería de Sistemas de la Universidad Franz Tamayo (Unifranz), creó en El Alto el videojuego Noche de Caza: el relato del Tilcayo, una experiencia en primera persona que busca acercar a los usuarios a la vida y las amenazas del felino silvestre de los Yungas de La Paz.
El protagonista es el Leopardus Tilcayo, reconocido recientemente como una especie distinta. En el videojuego, los usuarios recorren bosques en busca de alimento, mientras enfrentan trampas, cazadores y otros riesgos vinculados con la conservación de este animal.
Una propuesta nacida en la universidad
El proyecto surgió en la materia de Gráficas y Multimedia, cuando el ingeniero Javier Griffiths planteó a sus estudiantes crear un personaje. Por esos días, las noticias sobre el reconocimiento del Tilcayo como una nueva especie despertaron el interés de Jiménez, quien decidió utilizar el videojuego para mostrar parte de la biodiversidad boliviana.
La idea también está vinculada con las historias que el estudiante escuchaba de su padre, originario de la provincia Franz Tamayo, sobre sus viajes por el departamento de La Paz. Durante su infancia dibujaba animales y se interesaba por mundos de ficción como los de Harry Potter y Animales fantásticos. Con el tiempo, trasladó esa imaginación al desarrollo digital.
Presas, trampas y cazadores
La dinámica del juego consiste en asumir el papel del Tilcayo y cumplir actividades de su vida cotidiana, como desplazarse y buscar alimento. Para construir los escenarios, Jiménez revisó investigaciones científicas y datos sobre la dieta de la especie. Entre las presas aparecen ratones de monte y pequeñas aves.
En el recorrido también se observan trampas dejadas por cazadores y personajes que buscan al felino con linternas. La dificultad aumenta por niveles: los escenarios básicos presentan menos amenazas, mientras que los intermedios y avanzados incorporan un mayor número de cazadores. Para mantener el enfoque educativo y llegar a públicos de distintas edades, el desarrollador redujo las escenas de violencia. En algunos escenarios, el Tilcayo termina bajo el resguardo de una entidad de protección animal.
Desarrollo y próximos pasos
Parte de los personajes, incluidas algunas presas, fueron elaborados con ayuda de inteligencia artificial. El modelado tridimensional del protagonista demandó cerca del 55% del tiempo total de trabajo, que se extendió durante aproximadamente un mes y medio. Jiménez también tuvo que aprender sobre desarrollo 3D, familiarizarse con el motor gráfico Unity y trabajar en la edición de sonidos.
El proceso incluyó correcciones en el diseño del felino. El estudiante relató que uno de sus primeros modelos fue comparado por su docente con una nutria: “No parecía un gato, parecía una nutria. Has hecho un juego de una nutria”. La observación lo llevó a perfeccionar la representación del animal. La experiencia, además, le permitió aplicar conocimientos adquiridos en el diseño tridimensional de plantas de Bolivia.
Jiménez prevé publicar el videojuego de forma gratuita en Play Store, una vez que concluya las pruebas y el proceso exigido por la plataforma. Para ello, conformó un grupo de estudiantes que prueba la aplicación en su universidad y, al momento de la entrevista con ABI, estimaba que el lanzamiento se concretaría en unos 15 días.
El creador no tiene previsto lucrar con el proyecto y espera acercarse a instituciones y organizaciones de protección animal para explorar apoyos y llevar la propuesta a colegios, ferias educativas y otros espacios. “Creo que un juego puede llegar a más público, a un público más joven que le puede llegar a interesar”, afirmó. Jiménez también aspira a reunir a jóvenes talentos bolivianos para formar un equipo de desarrollo de videojuegos y crear propuestas vinculadas con problemas reales de la sociedad.