Vicente Camargo, el héroe olvidado que supo sublevar a los Cintis

Vicente Camargo sublevó la Republiqueta de Cinti desde 1814. El el 3 de abril de 1816, el guerrero potosino cayó muerto en batalla, grabando así su nombre como una de las figuras más importantes de la guerra por la independencia.
Camargo fue “un héroe olvidado”, que más allá de los honores que le rinde año tras año el pueblo que lleva su nombre por conmemorar su efeméride cívica, no fue reconocido por sus hazañas hasta recién el bicentenario de su muerte, que se recordó en 2016.
En la foto de 2013 que acompaña este texto (compartida por Hugo Canedo en el grupo Batalla de Tumusla), se muestra lo que queda de la que fuera la hacienda de Vicente Camargo, considerado por los jefes realistas como "el más fuerte entre todos los caudillos" patriotas.
Camargo estableció su foco de insurrección armada en la Republiqueta de Cinti, un lugar estratégico que era clave para la comunicación de los realistas entre las Provincias Unidas del Río de la Plata y el Alto Perú.
Desde esos lugares hizo diversas incursiones armadas por toda la región y se extendió a Tarija por el sur y por el noreste hasta Segura, hoy municipio de El Villar.
Vicente Camargo salió en 1814 de Moro Moro, hoy municipio de Ravelo, para sublevar el partido de Pilaya y Paspaya, hoy provincias de Nor y Sud Cinti, bajo el mando de José Ignacio Zárate. Su liderazgo en la lucha le llevó a ser nombrado por Manuel Ascencio Padilla Comandante de Santa Elena y La Loma, Comandante de Cinti después por el ejército argentino.
Murió el 3 de abril de 1816 en la batalla de Arpaja por el filo de la espada del comandante español Buenaventura Centeno.
Vicente Camargo no era un hombre de luchar bajo la estrategia de las guerrillas, es decir, de andar sorprendiendo al enemigo para causar pequeños daños, algo que le generó cuestionamientos de parte de José Ignacio Zárate, quien lo acusó de “huir a la sola noticia de que el enemigo se aproxima”.
Camargo generalmente optaba por la batalla, por atacar o defenderse con decenas de hombres de infantería y caballería y con miles de honderos indígenas, por lo que siempre fue considerado el más peligroso de la región, según se rescata en el libro ‘Revolución en los Cintis 1810-1820’.
Joaquín de la Pezuela ordenó que “hiciesen la guerra al infame Camargo, que era el más fuerte entre todos los caudillos”, cuando se habían sublevado “Ascencio Padilla, en La Laguna; José Miguel Lanza, en Ayopaya; Ramón Rojas, en Tarija; José Ignacio Zárate y Miguel Betanzos, en Porco; el cura Muñecas, en Larecaja, y otros numerosos caudillos en diversos pueblos del Alto Perú”, de acuerdo al relato de Carlos Romero.
Por estrategia, sus posiciones de ataque o defensa siempre las fijaba en las cimas de las montañas desde donde hacía huir a los enemigos o huían ellos, pero casi nunca bajó a combatir en los planos. Curiosamente, como queriendo el destino sustentar esta teoría, el ejército de Camargo fue aniquilado en el plano de Arpaja el 3 de abril de 1816.
CON DATOS DE: Artículo "Vicente Camargo, el héroe que sublevó a los Cintis", de Luis Alberto Guevara.
FOTO: Hacienda de Sacabamba que fue de don Vicente Camargo. (Ravelo), en 2013. Compartida por Hugo Canedo en el grupo Batalla de Tumusla.