Servicios de inteligencia británicos afirman que casi 500.000 soldados rusos murieron en la guerra de Ucrania
Los servicios de inteligencia del Reino Unido aseguraron que cerca de 500.000 soldados rusos han muerto desde el inicio de la invasión a gran escala de Ucrania en 2022, en uno de los balances más contundentes difundidos hasta ahora sobre el conflicto.
La información fue revelada por Anne Keast-Butler, directora del Cuartel General de Comunicaciones del Gobierno británico (GCHQ), durante un discurso oficial en Bletchley Park, histórico centro de inteligencia británico utilizado durante la Segunda Guerra Mundial.
Según la autoridad británica, las fuerzas rusas han sufrido enormes pérdidas humanas desde el comienzo de la guerra en Ucrania, mientras Moscú continúa enfrentando resistencia militar y presión internacional.
Tanto Rusia como Ucrania suelen publicar estimaciones sobre las bajas enemigas, aunque rara vez reconocen oficialmente sus propias pérdidas. Sin embargo, en febrero, el presidente ucraniano Volodymyr Zelensky informó que Ucrania perdió alrededor de 55.000 soldados desde el inicio del conflicto.
Por su parte, el servicio ruso de BBC, junto al medio independiente Mediazona y un grupo de voluntarios, realiza un seguimiento independiente de las bajas rusas mediante informes oficiales, obituarios, redes sociales y registros en cementerios.
Hasta la fecha, el proyecto logró confirmar la identidad de más de 223.000 militares rusos fallecidos. No obstante, expertos consideran que la cifra real podría ser considerablemente superior y representar entre el 45% y el 65% del total de víctimas.
Durante su intervención, Keast-Butler también acusó a Rusia de realizar ataques contra infraestructuras críticas, procesos democráticos y cadenas de suministro en distintos países occidentales, además de impulsar actividades de sabotaje y operaciones cibernéticas.
“El GCHQ trabaja sin descanso junto a aliados de inteligencia y defensa para reducir la amenaza rusa”, afirmó la directora del organismo británico.
El Kremlin rechazó las acusaciones y negó cualquier responsabilidad en las operaciones señaladas por Reino Unido.
La funcionaria británica también alertó sobre el creciente desarrollo militar y tecnológico de Rusia y China en el espacio, así como el aumento de amenazas vinculadas a la llamada “guerra híbrida” contra países occidentales.
La guerra entre Rusia y Ucrania continúa generando preocupación mundial por sus consecuencias humanitarias, militares y económicas, mientras el conflicto sigue sin una solución cercana.