Gobierno: Fragilidad del sistema penitenciario aceleró la expulsión de Sebastián Marset de Bolivia

El ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, afirmó que la fragilidad del sistema penitenciario boliviano fue un factor determinante para que el narcotraficante uruguayo Sebastián Marset fuera expulsado de manera inmediata del país tras su captura, registrada la madrugada de este viernes en un barrio residencial de la ciudad de Santa Cruz.

Según explicó la autoridad, mantener al capo recluido en una cárcel boliviana representaba un alto riesgo de violencia dentro de los centros penitenciarios, debido al poder y la influencia que podría ejercer su organización criminal. En ese sentido, el Gobierno decidió proceder con su expulsión y posterior entrega a autoridades de Estados Unidos.

“Se lo ha expulsado de manera inmediata, y esto hay que admitir, porque nuestro sistema penitenciario es muy frágil. Con Marset detenido en uno de estos recintos penitenciarios, ya sea Palmasola, El Abra o Chonchocoro, se hubiesen producido muchos asesinatos y crímenes”, sostuvo Oviedo al referirse a la decisión asumida tras el operativo policial.

El ministro también recordó que sobre Marset pesaba un sello rojo de Interpol, ya que era requerido por la justicia estadounidense, país que incluso había ofrecido una recompensa de 2 millones de dólares por información que permitiera dar con su paradero.

“Hemos cumplido y esto es importante porque una cosa es combatir el delito, pero otra cosa es combatir el delito respetando las leyes y la institucionalidad, que es lo que estamos reconstruyendo en este momento”, agregó la autoridad gubernamental.

Tras su captura, el narcotraficante fue trasladado bajo fuerte custodia hasta el aeropuerto internacional de Viru Viru, desde donde fue expulsado de Bolivia y puesto en manos de agentes de la Administración de Control de Drogas de Estados Unidos (DEA) para enfrentar procesos judiciales en ese país.

Oviedo también informó que durante el operativo se incautaron dispositivos electrónicos, entre ellos teléfonos celulares y tabletas, además de armamento sofisticado, elementos que ahora se encuentran bajo custodia de la Policía Boliviana y que serán sometidos a análisis para avanzar en las investigaciones sobre la red criminal vinculada a Marset.