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Elecciones en Israel y EE.UU. podrían redefinir la geopolítica mundial

Elecciones en Israel y Estados Unidos ante la guerra con Irán y sus efectos globales

Dos elecciones con impacto internacional

Las elecciones parlamentarias de Israel y los comicios legislativos de Estados Unidos, celebrados con una semana de diferencia y a unos 9.600 kilómetros de distancia, podrían tener consecuencias globales por su influencia en la guerra con Irán, la estabilidad de Medio Oriente y la economía internacional. Los votantes israelíes acudieron a las urnas este martes y los estadounidenses fueron convocados una semana después para elegir un nuevo Congreso.

La conexión entre ambos procesos también alcanza al electorado. El grupo Republicanos en el Extranjero de Israel calcula que alrededor de medio millón de israelíes con pasaporte estadounidense puede votar en los dos países. Marc Zell, presidente de la organización, afirmó que estos ciudadanos podrían influir en contiendas ajustadas, como la elección por un escaño del Senado en Michigan, donde estimó que se emitirían 10.000 votos por correo desde Israel. “Realmente pueden marcar la diferencia”, declaró a la BBC.

La guerra con Irán condiciona la política

La guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán se convirtió en uno de los principales vínculos políticos entre las elecciones. El ataque aéreo iniciado en febrero destruyó objetivos militares y causó la muerte de gran parte de la cúpula iraní, pero no consiguió derrocar al régimen. Irán respondió con contundencia y tomó el control del estrecho de Ormuz, por donde circulan materias primas energéticas.

Durante la campaña, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, defendió la posibilidad de lanzar una nueva ofensiva contra Irán y volvió a señalar, sin presentar pruebas según el material difundido, la amenaza nuclear del país. El presidente estadounidense, Donald Trump, respaldó la reelección de Netanyahu y dijo que ambos debían “terminar pronto el trabajo”. Al mismo tiempo, versiones contradictorias indicaron que Trump habría impedido un ataque antes de las elecciones por temor a un nuevo aumento de los precios de la energía.

Los medios israelíes especularon con que Netanyahu podría intentar permanecer en el poder después de los comicios mediante un gobierno de unidad nacional. El exjefe militar Gadi Eisenkot descartó integrarse a una administración de ese tipo y advirtió contra una escalada bélica con fines políticos. La eventual salida de Netanyahu también tendría consecuencias personales y judiciales, debido a una investigación oficial sobre sus acciones antes de los ataques de Hamás del 7 de octubre de 2023 y a procesos por acusaciones de corrupción.

En Estados Unidos, algunos analistas consideran que Trump podría mostrarse más dispuesto a atacar Irán después de las elecciones de mitad de mandato del 3 de noviembre, al quedar liberado de la presión electoral. El riesgo señalado es que una nueva ofensiva provoque represalias contra aeropuertos, oleoductos, cables submarinos, instalaciones energéticas, plantas desalinizadoras, bases y buques estadounidenses. El canciller iraní Abbas Araghchi advirtió que nuevos ataques pondrían “en grave riesgo las vidas de los civiles, el bienestar de todos los estados de la región y la economía mundial”.

El costo económico y el apoyo a Israel

El costo de vida también ocupa un lugar central en ambas elecciones. La guerra elevó los precios de la energía mientras Irán bloqueaba el tránsito por el estrecho de Ormuz, y el aumento del gasto militar presionó las finanzas públicas israelíes. En Estados Unidos, el senador republicano Thom Tillis sostuvo que Trump podría reducir los precios energéticos resolviendo el conflicto con Irán en lugar de favorecer al presidente ruso, Vladimir Putin.

La guerra y las operaciones israelíes en Gaza y Cisjordania también fracturaron el tradicional apoyo bipartidista estadounidense a Israel. Abdul el Sayed, candidato demócrata al Senado por Michigan, propuso reducir la ayuda militar y afirmó: “Un aliado que acepta tu dinero para empujarte a guerras que no deberías librar no es un aliado”. Brad Lander, candidato demócrata al Congreso por Nueva York, viajó a Cisjordania, participó en una cosecha de aceitunas y fue detenido brevemente por fuerzas israelíes.

Si los demócratas aumentan su control del Congreso, podrían utilizar sus atribuciones para limitar el gasto militar o recortar la ayuda a Israel. Sin embargo, Trump conservaría amplias facultades ejecutivas y el poder de veto para mantener su política. Un nuevo gobierno israelí también tendría que establecer una relación diferente con un presidente estadounidense en la parte final de su mandato, después de una relación marcada por los cambios de tono de Trump hacia Netanyahu.

La elección del próximo gobierno israelí y la composición del Congreso estadounidense podrían definir la continuidad de la guerra con Irán, el futuro del respaldo militar a Israel y la estabilidad de los mercados energéticos. Según el análisis difundido, las decisiones de los votantes de ambos países podrían influir en el rumbo de Medio Oriente, la economía global y la geopolítica internacional.