Comunarios toman estación estratégica de YPFB y paralizan operaciones en Oconi

Comunarios toman estación estratégica de YPFB y paralizan operaciones en Oconi

YPFB Transporte S.A. activó su plan de emergencias tras la toma de una estación clave del Gasoducto al Altiplano y del oleoducto Santa Cruz–Cochabamba, advirtiendo riesgos para la seguridad y la continuidad del servicio.

La estatal YPFB Transporte S.A. informó este martes que la Estación de Compresión y Bombeo Oconi, parte del Gasoducto al Altiplano y del oleoducto Santa Cruz–Cochabamba, fue tomada por comunarios, lo que derivó en la paralización de operaciones y la activación de protocolos de seguridad.

Según el comunicado oficial, la empresa denunció que la acción es externa y ajena a la operación de la compañía, pero afecta directamente la continuidad del servicio y genera riesgos para la seguridad tanto del personal como de las personas que se encuentran en las inmediaciones de la estación.

Ante esta situación, YPFB Transporte S.A. activó su Plan de Respuesta a Emergencias, en cumplimiento de sus protocolos de seguridad, con el objetivo de precautelar la integridad física de sus trabajadores y de los propios manifestantes que participan en la protesta dentro de la estación Oconi.

La empresa señaló que mantiene coordinación permanente con las autoridades competentes para resguardar al personal y lograr la recuperación de la normalidad operativa en el menor tiempo posible. No obstante, hasta el momento no se informó si la toma ha generado afectaciones concretas en el transporte de gas o combustibles hacia otras regiones del país.

En tanto, los productores campesinos aseguraron que la ocupación responde al rechazo al Decreto Supremo 5503, norma que eliminó la subvención a los combustibles y ha elevado significativamente los costos de producción para pequeños agricultores. 

Según dirigentes del sector, la eliminación de subsidios duplicó los gastos de insumos y servicios, como el uso de maquinaria agrícola, afectando la viabilidad económica de las comunidades campesinas.

FUENTE: EL DEBER