Carniceros niegan sobreprecio en Tarija y aseguran que operan con utilidades mínimas

Los carniceros del departamento de Tarija rechazaron las denuncias de supuesto sobreprecio en la venta de carne, asegurando que trabajan con márgenes de ganancia muy reducidos e incluso con pérdidas, debido al incremento del precio del kilo gancho.
Representantes del sector explicaron que actualmente adquieren el kilo gancho (carne con hueso recién faenada) a un precio que oscila entre los 39 y 40 bolivianos, mientras que el kilo de carne se comercializa en carnicerías entre 50 y 60 bolivianos, dependiendo del corte.
"Muchos piensan que ganamos mucho, pero entre lo que se pierde por hueso, grasa y el mantenimiento del negocio, a veces ni llegamos a cubrir costos", manifestó uno de los comerciantes, quien prefirió mantener su nombre en reserva.
Según los carniceros, el margen de utilidad real por kilo vendido es mínimo, ya que del total del kilo gancho solo se aprovecha una parte como carne de primera o segunda, mientras que el resto corresponde a partes menos comerciales o de descarte.
A esto se suman otros costos operativos como el transporte, refrigeración, pago de alquileres, salarios y tributos municipales, lo que deja aún menos margen para obtener una ganancia razonable.
En ese sentido, solicitaron comprensión a la población y a las autoridades, y pidieron que se investigue más a fondo la cadena de comercialización desde el productor hasta el consumidor final, antes de acusar al eslabón más visible: las carnicerías.
El precio de la carne es uno de los temas sensibles en el contexto de la crisis económica que atraviesa Tarija, y ha generado preocupación en los consumidores que perciben constantes variaciones de precios. Por ello, los comerciantes llamaron a las autoridades municipales y del área agropecuaria a instalar una mesa de diálogo para analizar la situación del sector cárnico de manera integral y buscar soluciones sin afectar a productores, intermediarios ni a la población.