Marco Pumari, de la ovación a la humillación pública en su tierra

Marco Pumari es protegido de las agresiones por un grupo de mujeres, ayer en Potosí. Foto: El Potosi

Invitó a que lo insulten en la plaza 10 de Noviembre, al desafío respondió una multitud que le arrojó billetes y lo llamó “vendido”.

“Pumari, amigo, el pueblo está contigo”, fue el grito de ovación con el que miles de potosinos recibieron al entonces presidente del Comité Cívico Potosinista (Comcipo)  Marco Pumari  el 26 de noviembre de 2019, varios  días después de haber logrado la renuncia de Evo Morales. En esa fecha, la ciudadanía le colgó en el cuello collares de flores y verduras.

Pero ayer, casi 11 meses después, en el mismo escenario -la plaza 10 de Noviembre de Potosí-, el excandidato perdedor a la vicepresidencia por Creemos fue humillado por una multitud que le arrojó monedas y billetes de Alasita.

“Vendido”, “traidor” fueron los gritos que tuvo que soportar antes de salir huyendo escoltado por un grupo de mujeres que lo defendieron.

A diferencia de 2019, los miles que apoyaron a Pumari ayer se redujeron a cientos y se concentraron desde las 11:30 frente las puertas de la catedral potosina, convocados por el mismo  excandidato. “Estaré presente a las 12:00 en las puertas de la Catedral de la plaza 10 de Noviembre, para recibir sus insultos y agresiones de manera personal. Hago esta invitación para que tengan la posibilidad de concretar las amenazas que me hicieron por haber tomado la candidatura e ir a las elecciones del 18 de octubre”, anunció Pumari por redes sociales la noche del martes.

Quienes acudieron a la cita también llevaron verduras, pero esta vez para arrojárselas al excandidato, quien, junto con  un grupo de sus seguidores, se presentó y reiteró sus declaraciones en rechazo a los resultados de las elecciones del domingo y afirmó -sin mostrar pruebas- que hubo otro fraude electoral.

“Quiero que nos diga por qué no renunció a su candidatura, por qué traicionó el apoyo del pueblo (…) vine pacíficamente, para preguntarle de frente”, declaró un joven potosino al portal de Facebook  El Federal, minutos antes de que se presentara Pumari en puertas de la catedral.

Sin embargo, la población se tornó agresiva y además de arrojar naranjas y tomates a los pies del candidato quedaron monedas y billetes de Alasita. “Fuera, fuera”, “traidor”, “vendido”, le gritaban en coro, mientras otros se acercaban para expresarle más reclamos airados. Sólo unos minutos pudo resistir Pumari ante la multitud antes de retirarse para evitar el enfrentamiento entre sus pocos seguidores y sus detractores.

Sin otra opción, tuvo que refugiarse en una oficina pública y minutos después llegó un contingente policial que montó guardia y colaboró para que se retire a su domicilio, donde Pumari afirma haber recibido amenazas contra su familia.

Fuente: Página 7