Confirmada la amenaza: TikTok y WeChat, vetados en 45 días

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No era broma ni capricho del momento: Donald Trump ha cumplido su amenaza firmando las órdenes ejecutivas que cesarán la actividad de TikTok en Estados Unidos en 45 días. La administración estadounidense ha ido todavía más allá, puesto que ha incluido a WeChat, la popular plataforma de mensajería, en el inminente veto. Se trata de una ofensiva sin precedentes contra intereses chinos que de seguro tendrá una respuesta por parte del gigante asiático.

La orden ejecutiva firmada por la administración estadounidense habla abiertamente de “la amenaza que supone TikTok” para la seguridad de sus ciudadanos. En concreto, recuerda que esta aplicación de videos cortos que hace furor entre los más jóvenes, ha sido descargada más de 175 millones de veces en Estados Unidos y que recaba amplia información de sus usuarios.

En concreto, la orden firmada y publicada por la Casa Blanca habla del registro de la actividad de internet de sus usuarios, el historial de navegación y la ubicación del teléfono. Esta información “amenaza con permitir que el Partido Comunista Chino acceda a información personal de los estadounidenses y permitir conocer la ubicación de los empleados federales”, según explica la orden ejecutiva.

Los riesgos son reales

El documento no deja lugar a interpretaciones: “los riesgos son reales”, explica, recordando que el gobierno indio ya ha dado el paso en esa dirección prohibiendo la red social en su país. La orden ejecutiva se dirige a la prohibición de actividades en las fronteras del país de ByteDance, la empresa matriz y propietaria de TikTok. Pero la administración estadounidense ha ido todavía más allá contra los intereses chinos al rubricar una segunda orden ejecutiva, en esta ocasión, vetando el uso de WeChat.

Esta aplicación de mensajería es el estándar en el país asiático, donde se usa además para efectuar pagos de forma habitual. La orden ejecutiva veta el uso de Tencent, su casa matriz, que también es accionista de Snapchat y posee una parte importante de Epic Games, creador de Fortnite, a través de una de sus empresas, Riot Games. Así las cosas, desconocemos el impacto real de la prohibición.

Emergencia nacional

El gobierno de Donald Trump advierte, a través de esta orden ejecutiva, que la actividad de estas aplicaciones supone una “amenaza” a la seguridad nacional, no solo al recabar datos de sus usuarios (incluyendo la ubicación de la comunidad china en el extranjero) sino por poder lanzar campañas de desinformación.

Según parece, el impacto de esta orden ejecutiva será más devastador en WeChat que en TikTok que podría ser “rescatado” por Microsoft en una maniobra contra el reloj, vistos los plazos. El gobierno estadounidense insta al resto de gobiernos del mundo a seguir sus pasos en este veto, con lo que no nos extrañaríamos si viéramos anuncios similares en breve.

Más preocupada debe estar la comunidad china en Estados Unidos con el veto a WeChat, ya que el uso de esta aplicación es masivo entre sus componentes para estar en contacto con sus familiares. Se trata, además, de una creciente diáspora que se ve obligada a utilizar esta plataforma para contactar con familiares dentro de China puesto que el resto de apps de mensajería han sido vetadas en el país.

Clean Network, el paraguas antichino

Sin embargo, parece que los planes censores de las autoridades del país contra los productos chinos no terminará en los mencionados, sino que será extendido a otras marcas bajo la ampliación de Clean Network. Esta iniciativa persigue garantizar la seguridad y privacidad de los estadounidenses ante las “agresivas intrusiones de actores malignos como el Partido Comunista Chino”.

Este “paraguas” protegerá, asimismo, el acceso a las redes 5G por parte de los chinos, evitará que los fabricantes de teléfonos de aquel país instalen apps espía y que se usen servicios en la nube que sean accesibles por Alibaba, Baidu o Tencent. Como ves, se trata de una acción a gran escala y sin precedentes que será el comienzo de un intercambio de medidas y que no sabemos cómo concluirá.